EL RETIRO

puerta felipe IVretiro«En el Retiro hay un árbol que está encantado.»

Una de las puertas de acceso al Parque del Retiro lleva el nombre del rey Felipe IV y da paso a un jardín afrancesado creado por orden de otro rey, Felipe V.

Aquí se encuentra el árbol protagonista de esta historia.

El paseo principal del jardín está custodiado por elegantes cipreses. Y en la zona conviven setos de boj y laurales de bonitas figuras creadas por las hábiles manos de los jardineros.

El bello y lento magnolio, de hojas elípticas y flor de una noche, nos da la bienvenida, mientras el dentado espino extiende sus ramas para ofrecernos sus frutos rojos: pobrecito, él no sabe que son ¡tan sosos!

arbol retiro3El verde del césped nos llena de alegría; y el sonido del agua, que brota del estanque de las alcachofas, nos transmite paz.

Pero todo sitio encantando tiene su lado oscuro. Y ahí está el engañoso aligustre henchido de bayas negras:

-Ven, prueba mi fruta -dice, imitando a la bruja de Blancanieves.

Por aquí y por allá asoman las aves con su trinar.

Estamos en los dominios del rey del Retiro: el árbol más antiguo de Madrid, al que llamo el candelabro encantado.

arbol retiro2El Parque del Retiro guarda muchos tesoros, tiene fuentes con patos y cisnes, un lago con peces de bembas imponentes, estatuas de piedras vestidas de musgo, estanques, el bello invernadero de hierro y cristal, veinte mil árboles de especies diferentes y un gran árbol. Un árbol de más de trescientos años: un ciprés calvo, que no es ciprés, ni se queda del todo calvo.

Árbol de la Noche Triste lo llaman en México, su país natal. Tiene más de 30 metros de altura y a pesar de los años que lleva en Madrid sigue añorando su tierra madre.

En México, el árbol no entiende de estaciones y mantiene sus hojas durante todas las épocas del año. Mas en Madrid, cuando avanza el otoño, el árbol entristece, sus hojas se vuelven pardas y entre sus ramas asoman calvicies.

Sus brazos en forma de candelabros lo salvaron, pues en ellos los franceses -refugiados en el Parque del Retiro en 1808-, ocultaron un cañón.

Las tropas francesas, a las órdenes de Napoleón, hicieron añicos las antiguas esculturas de piedra y destrozaron el palacio del Buen Retiro, llenaron el parque de zanjas y talaron los árboles. Arrasaron.

Pero dejaron en pie al viejo árbol de fuertes brazos, que agradece el sol y soporta pacientemente el frío. Hasta en la devastación la norma tiene su excepción.

AL CIPRÉS ENCANTADO

arbol retiro1arbol retiro
Candelabro de verdes hojas,
labrado por el viento y por el tiempo.

Tronco recio de frágil madera,
envejecido y sabio,
no te puedo abrazar.

Árbol majestuoso,
que pequeña me encuentro
junto a tu tronco.

firma gabriela2

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