“– Qué suerte encontrarte, Ardilla. ¿Me ayudas a decorar mi cornamenta con estas flores? He quedado con Cierva, es el momento perfecto”.

Dice el refrán que se recoge lo que se siembra y El momento perfecto lo confirma. La protagonista principal de esta historia es una pequeña ardilla que tiene una cola muy larga, tres pelitos puntiagudos en cada oreja, extremidades finas y ojos redondos como huevos fritos, sólo que blancos y negros.

Pero, una vez hecha la presentación del personaje principal, entremos en el cuento.

Amanece y Ardilla se despereza. Se estira y, dispuesta a desayunar, se acerca a su frutero con nueces: allí se encuentra una misteriosa carta. Ardilla la lee y, sin pensarlo dos veces, sale disparada hacia no sabemos dónde (lo sabremos al final, pero, claro está, no lo contaré).

Tiene prisa por llegar a su destino, mas en el trayecto va encontrándose con diferentes animalillos del bosque que precisan su ayuda. Ardilla se entretiene, da socorro al que lo necesita. El tiempo corre y cuando, ¡por fin!, llega a su meta se da cuenta de que ha olvidado algo importante. Pero…

La historia de este cuento es linda, y las ilustraciones también. El ciervo amigo de Ardilla es hermoso y elegante, va trajeado como un dandy y lleva la cornamenta vestida con hojas y flores.

La pequeña paloma mensajera, portadora de la misiva, con su sombrerito y su bolsa de correos casi más grande que ella, suelta algunas plumas porque lleva prisa: ella es una trabajadora responsable y sabe que las cartas deben llegar pronto a los buzones de los destinatarios.

¡Hay que ver toda la información que puede proporcionar un buen dibujo! Los animales de este cuento tienen alma, son entrañables y aportan algo a la historia.

Susanna Isern ha escrito un texto que se vale de la intriga para ofrecernos una moraleja. El misterio lo aporta la carta recibida, de la que sólo sabremos el contenido al final del cuento.

El joven ilustrador italiano Marco Somá, de larga carrera profesional y sello muy personal, ha conseguido que comprara el libro sin conocerlo, sin leer ni una línea, lo compré porque las ilustraciones me cautivaron y pensé: “Detrás de estos bellos dibujos tiene que esconderse una buena historia”. Acerté.

EL MOMENTO PERFECTO está publicado por la editorial La Fragatina, tiene las tapas duras, un formato cómodo para que el niño pueda disfrutar del libro, una letra clara y está recomendado para chicos a partir de 4 años. Pero creo que es un lindo cuento de “buenas noches”. El pequeño que tenga un adulto deseoso de contarle una historia antes de dormir, está de enhorabuena.

Los valores que aquí se resaltan -la amistad, la solidaridad, la generosidad- cuanto antes los niños los descubran, mejor que mejor.firma gabriela1


Compártelo con tus amigos: