EL RETRATO

Doble máscara, Paco Rossique.

 

En la mesilla de noche reposa un marco de plata que custodia una historia muy vieja. En el retrato, protegida por el cristal de la moldura, la dueña posa sabiéndose apresada.

La mujer nos mira fijamente; sobre su brazo izquierdo, y en duelo permanente con su amada, el loro late mostrando poderío. El pájaro, que ha trocado sus garras en esposas, mantiene su altanera postura ante la desdichada que, con fidelidad absoluta, lo contempla.

Salen las estrellas y aparecen en escena los avaros espectros de la noche que, gratamente sorprendidos, se detienen ante el efecto óptico provocado por las brillantes y despampanantes plumas del loro que posa en la foto.

Una vez recuperados y vueltos a la frialdad habitual, incorporando murmullos al drama, los perturbadores espíritus se lanzan en cuadrilla a saciar su sed. Ahí los he dejado, lamiendo los escasos instantes de ternura que huyen del retrato.

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