EL SUEÑO DE UN GATO

«Hiciste el poder de la mujer igual al del hombre».
Himno a Isis


Muchacha y gato, Saitô Kiyoshi, 1986.

Tiene los pies descalzos sobre las lozas ajedrezadas. Le gusta sentir cómo el frío la va anestesiando, la va preparando para enfrentarse a una rutina que la desgasta. Está sola. La luna se ha encendido y abraza con su luz el campo: estamos en el momento en el que el día ha dado paso a las estrellas.

Los ladridos de los perros se van apagando y el gato, de ojos de ágata, ha llegado y, como cada noche, se ha posado sobre el alféizar de la ventana.

¡Por fin…!, te estaba esperando. ¿Es que vienes del cielo, acaso? He gastado los ruegos y… ha sido en vano. ¡Ya no sé qué hacer con esta negra tristeza!

El poeta le clava su volcánica mirada, y maúlla: —¡Vente conmigo a los verdes prados! ¡Vente: descubre dónde anidan las alondras y dónde los grillos cantan! Andemos a lo alto de los pinos y pesquemos: ¡hay tantas estrellas en el firmamento!

(La puerta se abre y entra, pipa en mano y resollando, el rufián que la mantiene esclava de sus sórdidos placeres. El encuentro, como siempre, ha sido breve).

¿Por qué el verdugo no cierra la puerta? ¿Por qué…? —la mujer, hundiendo la cabeza entre las manos, se lamenta.

Porque está convencido de que el pájaro dócil muere en la jaula —gruñe, en español, el micho.

Ella duda. Ella no quiere, ella sí quiere… Ella lo quiere. El felino le tiende una pata y con su negra cola la abraza.

(La luna ilumina la escena).

¡Oh, noche de plata, saltan, livianos, la muchacha y el gato por la ventana!

ENLACES RELACIONADOS

No hay como una noche de amor.

La bailarina.

La comadrita de Antonia.

Alina sigue a su estrella.

Coralito.

La amante de los cuadros.

Alegoría.

El cortejo.

Flor de romero.

La siesta de Martha (María Gabriela Díaz Gronlier).

El señor marqués.

La venganza de las náyades.

La herencia de Antonio.

Las escobas de Rosita.

La ofrenda. Relato de un amor imaginado.

El cuervo.

El retrato (María Gabriela Díaz Gronlier).

Tía Luisa. Una anécdota de infancia.

La casita de la ría Castellanos (María Gabriela Díaz Gronlier).