EN LA NIEBLA

«Un biombo de madera negra labrada.»

Los amantes de las novelas de misterio sabemos que, al fin y al cabo, toda la tensión dramática del género descansa en lo complejo que pueda ser el laberinto que nos conduce a descubrir al asesino. Mientras más pistas falsas encontremos, muchísimo mayor será el éxito.

Las buenas novelas policíacas convierten al curioso lector en un personaje más. Nosotros asumimos el papel de detectives, intentamos encontrar al asesino antes de que el autor nos lo muestre.

Por eso te digo, sin miedo a equivocarme, que si eres de los nuestros, si deseas quedarte sin habla al final de una novela, si buscas un desenlace sorprendente —cosa difícil de conseguir si eres devorador de historias policíacas porque ya tienes oficio—, debes ir en busca de En la niebla.

En la niebla tropezarás con dos asesinatos y con la reaparición de alguien a quien todos creían muerto.

Encontrarás varias pistas: un triángulo amoroso, un criado sospechoso, un hermano endeudado, unas cartas comprometedoras, tarjetas de presentación que afirman parentescos, un intento fallido de robo…

También hay, ¡cómo no!, un testamento, procuradores, deudas, herederos, trampas, engaños y confabulaciones.

Y, envolviéndolo todo,  la niebla londinense donde  nos perderemos.

La historia se desarrolla en el salón del exclusivo club The Grill, donde se han citado cinco socios con la intención de jugar una partida muy peculiar. Pero nadie, o casi nadie, es quien dice ser.

Richard Harding Davis posee un lenguaje directo y ameno, pero no por eso nos resultará más fácil resolver el caso; al contrario, mientras más avancemos en la lectura más despistados estaremos.

En la novela, que se desarrolla a finales del siglo XIX en Londres, el autor hace un guiño al teatro, género que le apasionaba.

Una habitación, una enorme mesa, cinco sillas y una condición: todo aquel que ingrese en el club tiene la obligación de entablar conversación con quien allí se encuentre.

En la niebla está publicada por la editorial Ardicia.

Desde aquí les envío un taxi para que los acerque a la librería más cercana. Garantizo la ligereza y la velocidad del Cabriolé.

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firma gabriela3

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