FLORES PARA LA SEÑORA HARRIS

¿Por qué algo tan bonito no puede ser para mí? ¿Qué me impide obtenerlo?

¿No te has hecho estas preguntas alguna vez? ¿Alguna vez no has deseado algo que está muy por encima de tus posibilidades y de tus necesidades? Pues Harris, la protagonista de la novela, no sólo se hizo las preguntas, sino que también las resolvió.

«¡Lo quiero, lo quiero y… será sólo para mí!», dijo una, y otra, y otra vez. Y el novelista se puso en marcha para convertir en realidad la aspiración de su personaje.

Harris se dejó llevar por sus impulsos sin pensar en el esfuerzo, ni el tiempo que tendría que emplear para  conseguir el objetivo que pretendía. Peor aún, Harris no reflexionó sobre el uso que podría darle a la pieza codiciada. Y lo que en un principio no era más que un deseo terminó convirtiéndose en una obsesión.

Pero Harris es honesta, voluntariosa, austera, decidida, discreta y muy observadora. Como toda señora de la limpieza —así definida en la novela—, no hay nada que suceda a su alrededor que sus antenas no detecten. Esa condición hará que encuentre, en la aventura que inicia, algo mucho más importante que el objetivo inicial.

Paul Gallico (1897-1976) fue crítico de cine y periodista deportivo antes de dedicarse a escribir relatos y cuentos de ficción. Conoció la fama con El ganso de nieve, novela publicada en 1941. Flores para la señora Harris llegó más tarde, en 1958.

Flores para la señora Harris es una novela breve, de lectura fácil, con un trasfondo muy humano y con varias enseñanzas.

Flores para la señora Harris  está publicada en la editorial Alba, en la colección Rara Avis. En el año 1992 fue llevada al cine; dentro del reparto de actores se encuentran Angela Lansbury, Omar Sharif y Diana Rigg.

Puedes leer el libro y, luego, ver la película. No me digas que no es un buen plan.


ENLACES RELACIONADOS

El oasis (Mary McCarthy).

Dorothy Baker. “Cassandra en la boda”.

James Joyce: “Los muertos”. Incluye la película.

Kathleen (Christopher Morley).

Especulación (Thomas Wolfe).

George Robert Sims. “Memorias de una suegra”.


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