JUAN DE HERRERA, ARQUITECTO Y CENSOR DEL REY FELIPE II

juan de herrera1María Ruiz (1584-1595) se dirige a la imprenta porque su oficial la ha llamado para que atienda a Don Pedro Ambrosio Ondériz, que ha llevado su traducción de La perspectiva y especularía de Euclides para su impresión.

Don Pedro quiere publicar su trabajo bajo el sello de Viuda de Alonso Gómez. María ha heredado el negocio de su marido y bajo su tutela se han editado más de treinta libros de temática religiosa, cultural y científica. En su taller de Madrid, como en toda imprenta, se componen los tipos, se elabora la tinta, se corrigen los textos, se imprimen y se encuadernan los libros. Ella tiene experiencia, pues lleva doce años trabajando en su negocio y su trabajo es apreciado por los bibliófilos.

Pero para cumplimentar los requisitos que permiten la impresión son necesarias la aprobación y el privilegio. Ambos lo saben. Así que, junto con el manuscrito, Don Pedro presenta el resto de la documentación. El informe favorable lleva la firma de ¡Juan de Herrera! sí, ese mismo, el arquitecto que tuteló, desde la primera piedra hasta la última, la construcción de El Monasterio de El Escorial.

Juan de Herrera, soldado de Carlos V (participó en las campañas militares en Flandes, Alemania e Italia), reputado arquitecto del juan de herrera4rey Felipe II y uno de los matemáticos más importantes de su época fue, bajo mandato expreso del rey, promotor cultural. Reseñó, sugirió, seleccionó y dio su aprobación a libros científicos e históricos con vistas a su publicación y a la obtención del privilegio real.

En manos del arquitecto estuvo el llevar a buen puerto uno de los proyectos del rey: la fundación, en 1582, de La Academia Real de Matemáticas en Romance Castellano. Sí, has leído bien: en castellano, para que los interesados tuvieran acceso a los libros especializados, pues no todos conocían el latín, el griego y el italiano. La idea de editar en nuestro idioma fue de Juan de Herrera, que era de la opinión de que «en nuestros Reynos los naturales dellos florecen en Christiandad, armas y letras divinas, y humanas», pero no en conocimientos de otras lenguas.

En La Academia Real de Matemáticas, astrónomos, arquitectos, ingenieros, especialistas militares y navegantes -la cosmografía y la navegación fueron sus platos fuertes- encontraron un espacio destinado al estudio, el debate y el intercambio de conocimientos.

juan de herreraLa prensa de imprenta de tipos móviles, inventada a mediados del siglo XV por Gutenberg, y la posterior aparición de la técnica del grabado permitieron la producción y reproducción de los libros a precios más económicos, así como una mayor divulgación de los mismos. El miedo, de los dos grupos de poder -iglesia y monarquías-, a perder el control sobre la información que circulaba hizo que se pusiera en práctica la aplicación de los privilegios. Para obtener esta especie de “patente” era necesaria la aprobación del texto, y para ello había que reunir dos requisitos: uno era la calidad -que tenía que ver con la materia a tratar-, y el otro era de carácter ideológico: el contenido no podía ir contra la doctrina de los poderes eclesiásticos y terrenales (censura).

Los privilegios se otorgaban a los impresores y libreros. El autor no tenía capacidad de decisión sobre su obra y sin privilegio no había publicación. De esta forma la iglesia y los reyes controlaban todo lo que se publicaba. Pero también se evitaban las ediciones piratas, pues el privilegio otorgaba al impresor la garantía de la exclusividad en la distribución de la obra durante un período de tiempo (aproximadamente diez años). Era tan importante obtener el privilegio que incluso era objeto de herencia.

En el siglo XVIII, en Inglaterra, luego de un largo litigio, el autor recuperó el poder sobre su obra. Pero no fue hasta 1948 que, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se reconoció el derecho de autor tal como lo conocemos hoy.

juan de herrera7Juan de Herrera, otorgó varias aprobaciones para la edición de libros. Entre los textos aprobados por él se encuentra La teórica y práctica de fortificación, del autor Cristóbal de Rojas, que es el primer tratado de fortificación impreso en castellano y donde se describen, por vez primera, los principios fundamentales de la arquitectura militar moderna. Libro que fue considerado, según palabras del estudioso Luis Cervera Vera, «el más valorado, el de más crédito y estimación en toda Europa».

Cerrando el trato.

-Han pasado ya tres años y medio desde que el monarca me encargó, en Lisboa, que estudiase las matemáticas y dos años desde que me ordenó que leyese y tradujese al romance algunos libros para la Academia Real de Matemática. Y para ello me ha otorgado la cantidad de doscientos ducados.

-Observo, Don Pedro, que el Rey le ha dispensado la licencia para imprimirlo -comenta María, la viuda de Alonso Gómez.

-Así es, como puede apreciar la cédula está dispensada desde el Monasterio de El Escorial y lleva fecha del 15 de septiembre de 1584.

juan de herrera3-Y el privilegio ha sido otorgado por un plazo de diez años. Creo que todo está en orden. Comenzaremos con la impresión.

-Doña María, le ruego que incluya esta dedicatoria:

«A Su Majestad el Rey Felipe II: Este nueuo libro son las primeras flores que ha producido este jardín de letras que V.M. a plantado en esta corte.»

La perspectiva y especularía de Euclides se convirtió, como el resto de los libros aprobados, en material de estudio de la Academia Real Matemática de Madrid.

firma gabriela3

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