monetLe gustaba mirar y por eso se le habían vuelto redondos los ojos. Por culpa de su profesión se había acostumbrado a callar y a observar; su vida era motivo de intercambio y este hecho le había llevado a tomar una decisión: ya que ofrecía placer debía recibirlo en la misma proporción. Por fin había encontrado una recompensa para las noches de insomnio.

Vivía en una casa al fondo de un callejón oscuro que abría su boca al puerto. Allí, en la calle de las sombras, habitaba resguardada tras las persianas. Siempre de pie, observando, esperando, arropada por sus preciadas posesiones.

Ya no recibía visitas, las fragancias que un día inundaron sus salones se habían evaporado. Pero ella se sentía acompañada por las gentes que iban y venían por su acera y que, al acercarse a su ventana, murmuraban: “ahí vive esa, la amante de los cuadros”. Y ella movía con sus largas pestañas negras las hojas de las persianas, mientras sus ojos, hechos de pecado y nocturnida, se abrían a la luna llena.

Dio y recibió amor. No hubo marinero que no parara en el puerto y no acudiera al encuentro de la meretriz de los cuadros. Porque sí, ella cobraba por sus servicios, pero cobraba en arte. Daba lo mismo de dónde llegara el lienzo, ni quién lo había pintado: “Marinero, yo calmo tu sed de amor carnal si tú ayudas a enriquecer mi alma”, decía a sus clientes. Y todos la entendieron.
Loutrec
Cuando los hombres la visitaban, portando pinturas y dibujos de todas partes del mundo, sus redondos ojos se agrandaban y sus manos agradecidas acariciaban los cuerpos mientras sus largas pestañas acariciaban los lienzos.

Nadie supo decirme qué se derrumbó antes. Quizá la casa se cayó primero o quizá, antes de que la casa cayese, ella se desmoronó convirtiéndose en lluvia de pan de oro. Sólo sé que en el coqueto museo de su ciudad natal hay una sala que lleva su nombre y que expone los cuadros que ella atesoró.

En la antigua calle, donde la ventana estuvo, sólo se escucha al tranquilo y susurrante tilo latiendo en el silencio de la tarde.firma gabriela6

1. Pintura al óleo de Monet
2. Pintura al óleo de Tolouse-Lautrec


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