LA COPA DE PLOMO Y ORO

«…era como una fina porción de aire congelado.»

Por las pupilas ávidas del pequeño lector dos universos se entrecruzan en el libro que hoy les propongo: el de la realidad, representado por humanos, y el de la fantasía, donde se alojan elfos que fabrican espejos que muestran mundos lejanos, peligrosas sirenas de insinuosas curvas, cuervos malidicentes, pulgarcitos experimentados en el arte de robar, hobs trabajadores, gruñones y armados con finas agujas de coser, seres que adornan sus cabelleras con fuegos fatuos y muchos más pobladores del mundo que no se ve.

La copa de plomo y oro es un cuento que se desarrolla en Londra, en la época de los carruajes tirados por caballos y de los niños deshollinadores. Es la época victoriana de las historias de Dickens; porque La copa de oro y plomo huele a aromas dickensianos, aunque también la copa mágica de Cornelia Funke huele a mitología escandinava.

El ambiente en el que se desarrolla la trama es cercano al lector al que va destinado el cuento. «Escribo para los niños y doy permiso a los adultos para que lo lean», expresa Cornelia Funke.

El tema de La copa de plomo y oro está tejido con suspense, aventura y magia. Pero, ¿cúal es el asunto de esta historia de Navidad?

Una muchacha, pobre y huérfana, se busca la vida rastreando las orillas del río de Londra en busca de objetos perdidos que puedan ser malvendidos a codiciosos anticuarios. Hasta que un día, un cazador de tesoros se cruza en la vida de Tabetha y le hace una propuesta, que ella acepta. Entonces…

La copa de plomo y oro es un cuento sobre la superación personal, sobre la solidaridad y sobre la amistad. Pero hay mucho más: el cuento enseña a los niños que la vida se compone de momentos tristes y alegres. También les descubre que la realidad y la magia forman parte de una misma cosa, pues la magia es hija de la mente humana.

Enseña lo importante que es tener una persona en quien confiar. Explica que esa persona debe ser cuidadosamente escogida, pues no cualquiera vale para depositar nuestros secretos más íntimos. Y hace hincapié en que esa persona es un tesoro que debe ser protegido.

Pero hay algo muy especial que deseo resaltar: La copa de plomo y oro le cuenta a los lectores que los personajes como Tabetha, que han crecido sin el calor de un hogar, necesitan tiempo para abrirse a los demás. Son personas desconfiadas, porque sus existencias desgraciadas han convertido la suspicacia en un arma poderosa que les garantiza la supervivencia. La madre de Tabetha sólo le dejó una frase en herencia: «No confíes en nadie». ¿Se imaginan lo que eso significa? ¡Es el camino a la soledad!

Pero Ofelia Fuertes, la chica cantinera de un solo brazo, con su bondad y paciencia, rescatará a Tabetha del aislamiento en el que se encuentra. ¿Y cómo lo consigue? Pues tendrás que leer el cuento.

La copa de plomo y oro tiene las tapas duras y está ilustrado por la autora. Se encuentra dentro del catálogo de la editorial Siruela. Es un libro para jóvenes lectores. Un libro ideal para regalar en tiempos de Navidad.

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El percebeiro.


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