LEÓN TOLSTOI

León Tolstoi se decantó por el cuento, de entre todas las formas narrativas de la literatura, para hacer llegar a las gentes sencillas de su época los mensajes instructivos que quería transmitir y que eran portadores de sabias enseñanzas.

En toda su obra aparecen, como telón de fondo, la naturaleza, su visión de Dios y los explotados campesinos rusos.

En La semilla milagrosa, Tolstoi nos habla de valores y también de contravalores, y lo hace utilizando recursos muy atractivos para los jóvenes; aunque la historia se desarrolla en un lugar concreto, y con personajes muy definidos, el tiempo se da la vuelta y camina hacia atrás sin que ninguno de los intervinientes en la historia sienta la más mínima sorpresa. El padre, del padre del padre de un viejísimo campesino, será el único que pueda dar respuesta al problema planteado en la narración.

Tolstoi nos dice que el amor al trabajo dignifica y enriquece y que el respeto a los bienes ajenos, a la tierra que nos alimenta y a Dios son valores que otorgan conocimiento y felicidad. Y afirma que la codicia, la envidia y la ambición son contravalores que sólo conducen a la ignorancia, a la tristeza y a la decrepitud. De ahí que los jóvenes parezcan más viejos que los ancianos que desfilan por el libro.

No voy a exponer el argumento del cuento para no estropear la magia del mismo. Prefiero que descubras, en compañía del Zar y su corte de eruditos, qué es «ese objeto parecido a un huevo de gallina».

La semilla milagrosa encierra otra moraleja. A los sabios de esta historia les pone un suspenso, pues no sirve de nada que te sumerjas en los libros si no alternas la teoría con la práctica.

Sobre fondos negros y ocres surgen las figuras que Sara Romero ha creado para dar vida a los personajes de una historia que nos alerta de los peligros que acechan al hombre, que ha olvidado que es la tierra quien lo alimenta.

Yásnaia Polaina, la finca de la infancia del autor y en donde Tolstoi terminó fijando su residencia, bien podría ser la tierra madre de la semilla prodigiosa de este cuento.

La semilla milagrosa tiene las tapas duras, la letra blanca y redondita y está publicado por la editorial Mil y un Cuentos. Está recomendado para niños a partir de 8 años.

ENLACES RELACIONADOS

Papito y Estrellita (María Gabriela Díaz Gronlier – Manuel Uhía).

El percebeiro.

El libro de los valores para niños (Kay McSpadden).

Brindis de Salas. El rey de las octavas (Emma Romeu y Enrique S. Moreiro).

El pequeño lord (Frances Hodgson Burnett).

Esterhazy (Hans Magnus Enzensberger e Irene Dische). Ilustraciones de Michael Sowa.

Lev Tolstói. La violencia y el amor.


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