LO QUE DIJO HARRIET

En Lo que dijo Harriet encuentras mentiras, humillación, crueldad, abuso, manipulación, seducción y asesinato. Es una novela morbosa, perversa, escalofriante, basada en hechos reales, magistralmente escrita y llevada al cine con el nombre de Criaturas celestiales.

Las protagonistas son dos adolescentes que van a la caza de un hombre infelizmente casado. Una de las chicas es Harriet, la que lleva la voz cantante; la otra, la sumisa, no tiene nombre propio y es la encargada de narrarnos la trama. Ambas son amigas y pasan las vacaciones juntas en el pueblo.

Dice el refrán que el que no se arriesga no atraviesa el río. Así que doy un paso, me arriesgo e introduzco en la reseña a los dos personajes principales creados por Nabokov para su Lolita.

La provocación es el principal motor que mueve a las adolescentes de las novelas Lolita y Lo que dijo Harriet y el coqueteo es el arma de ataque. Se trata de un juego para ellas.

Las muchachas, inconscientes de las consecuencias de sus actos, consecuencias que las afectaran para siempre de forma trágica, para matar el aburrimiento se arriesgan y tiran el anzuelo, porque siempre hay peces dispuestos a picar, a hombres maduros, inseguros, egoístas, encaprichados en poseer capullos en flor e indolentes ante las consecuencias de un divertimento impúdico. Estos caballeros, que han sustituido sueños por sexo, reciben su castigo, pues el sentimiento de culpa se encarga de ellos. En Lolita y Lo que dijo Harriet nadie es feliz.

Los besos —siempre presentes, porque no hay roneos sin besos— tienen en la novela de Beryl Bainbridge (1932-2010) un sabor diferente a los besos que describe Nabokov. Los besos del Zar son fríos, son los de un hombre que nada espera y a quien nadie puede salvar; los besos de Humbert Humbert son cálidos y fogosos porque él se cree el cuento. En todo caso, ¡qué mas da!, si son besos abocados al fracaso.

Arriesgándome de nuevo incorporo dos personajes más y me pregunto: ¿qué pasaría si juntáramos a estas chicas asilvestradas con los míticos muchachos rebeldes y osados de Twain? Sí, esos mismos, Tom Sawyer y Huckleberry Finn, los aventureros buscadores de tesoros. A fin de cuentas, los tres escritores —Twain, Nabokov y Bainbridge— se inspiraron en personajes reales para escribir sus novelas, en jóvenes rebeldes con los que tuvieron contacto. Ya sé que vivieron épocas distintas, ¿pero y qué? Se trata de literatura.

Fantaseemos e imaginemos a Sawyer susurrando palabras al oído de Harriet, y a Huck besando a Lolita bajo las estrellas, mientras la balsa es mecida por las aguas del río Misisipi. ¿Cómo lo describiría la chica anónima de la novela de Bainbridge? ¡Seguro saldría una auténtico relato de amor apasionado!

Si deseas leer un buen libro te recomiendo Lo que dijo Harriet, editado por Impedimenta; y ya de paso te sugiero Lolita, editado por Anagrama. Y como no hay dos sin tres también te aconsejo Tom Sawyer, de este último te recomiendo la edición ilustrada de Sexto Piso. Y te lees tres.

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