En la novela LO QUE DIJO HARRIET encuentras mentiras, humillación, crueldad, abuso, manipulación, seducción y asesinato. Es una novela morbosa, perversa, escalofriante y magistralmente escrita que está basada en hechos reales. La historia también ha sido llevada al cine con el nombre de “Criaturas celestiales”.

Las protagonistas son dos adolescentes que van a la caza de un hombre infelizmente casado. Una de las chicas es Harriet, la que lleva la voz cantante; la otra, la sumisa, no tiene nombre propio y es la encargada de narrarnos la trama. Ambas son amigas y pasan las vacaciones juntas en el pueblo.

Dice el refrán que el que no se arriesga no atraviesa el río. Así que doy un paso, me arriesgo e introduzco dos nuevos personajes literarios en la reseña: la Lolita de Nabokov y Humbert Humbert.

La provocación es el principal motor que mueve a las chicas de las novelas LO QUE DIJO HARRIET Y LOLITA, y el coqueteo es el arma de ataque. Es un juego. Ellas se arriesgan y tiran el anzuelo porque siempre hay peces dispuestos a picar. Hombres maduros, inseguros, egoístas y encaprichados en poseer capullos en flor sin importarles las consecuencias de un divertimento impúdico. Estos hombres, que han sustituido sueños por sexo, reciben su castigo, pues el sentimiento de culpa se encarga de ello. Ellas, ajenas aún a lo que eso significa, juegan sin tener conciencia de las consecuencias de sus actos, aunque esos actos las marquen para siempre de forma trágica.

Los besos -siempre presentes porque no hay comienzos sin besos- tienen en la novela de Bainbridge un sabor diferente a los besos que describe Nabokov. Los besos del Zar son fríos, son los de un hombre que nada espera y a quien nadie puede salvar; los besos de Humbert Humbert son cálidos y fogosos porque él se cree el cuento. En todo caso, ¡qué mas da!, si son besos abocados a la tragedia.

Arriesgándome de nuevo incorporo dos personajes más y me pregunto: ¿qué pasaría si juntáramos a estas chicas asilvestradas con los míticos muchachos rebeldes y osados de Twain? Sí, esos mismos, Tom Sawyer y Huckleberry Finn, los aventureros buscadores de tesoros.

A fin de cuentas, los tres escritores -Twain, Nabokov y Bainbridge- se inspiraron en personajes reales para escribir sus novelas, en jóvenes rebeldes con los que tuvieron contacto. Ya sé que vivieron épocas distintas, ¿pero y qué? se trata de literatura, juguemos.

Fantaseemos e imaginemos a Sawyer susurrando palabras al oído de Harriet, y a Huck besando a Lolita bajo las estrellas, mientras la balsa es mecida por las aguas del río Misisipi. ¿Cómo lo describiría la chica anónima de la novela de Bainbridge?

Si deseas leer un buen libro te recomiendo LO QUE DIJO HARRIET, editado por Impedimenta; y ya de paso saco del estante a LOLITA, editado por Anagrama. Y como no hay dos sin tres también rescato a TOM SAWYER, de este último te recomiendo la edición ilustrada de Sexto Piso. Y que sean tres.

firma gabriela3


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