LUDWIG WINDER

ludwig winderEl 28 de octubre de 1936 ya no existían en Praga ni residencias de estudiantes, ni Universidad. Unos meses antes, el 15 de marzo, el eco de los tacones de las botas alemanas retumbaba en los oídos de los aterrados checos. Las tropas germanas establecían el Protectorado de Bohemia y Moravia, y Eslovaquia quedaba, por propia decisión -por cobardía-, bajo el patronazgo alemán.

El Círculo de Praga se desintegró. Formado por la élite intelectual checa -entre los que se encontraban Max Brod, Oskar Baum, Felix Weltsch y también Ludwig Winder-, por artistas dispuestos a romper con el neo-romanticismo, que habían establecido su centro de debates en el café Arco y habían adoptado el sobrenombre de arconautas, el Círculo se dividió en dos grupos -y en dos formas de reflejar una misma tragedia-: los que pudieron huir al exilio y los que quedaron atrapados en la Checoslovaquia ocupada.

Arco, el café que años atrás había acogido a  Franz Kafka y  Jam Kotera, compartió la misma mala suerte que  su clientela, pues terminó en manos de los alemanes que lo dejaron a su vez en las manos de los comunistas, que terminaron de arruinarlo.

El café Arco dejó de existir como tal, pero se encuentra ligado a la historia de la Praga de entreguerras. Ahí tiene una silla Ludwig Winder, visitante nocturno, arconauta numerario del café.

Ludwig Winder era un escritor judío asimilado, un judío integrado en la cultura occidental europea. Se encontraba en la ciudad de Praga cuando fue ocupada, pero fue  de los afortunados: pudo emigrar a Londres pocos meses después de la invasión. Murió en Baldock, en 1946, dos años después del hundimiento nazi, así que celebró la victoria.

cafe arcoEl deber se publicó en 1943. Es una novela que conmueve desde el primer momento, pues está escrita con el impulso, con la visceralidad que provocan la  humillación y la indignación. El escritor no pudo contener las emociones que sacudieron su alma, de ahí que el libro tenga ese nervio que hace que se lea de una sentada.

Ludwig Winder quiso dejar patente en la novela su solidaridad con los incipientes movimientos de resistencia, así como dejar constancia de la frenética actividad de la clandestinidad. Un ejemplo es cómo describe el atentado mortal al «general verdugo», el de la sonrisa de hiena, Reinhard Heydrich: el carnicero de Praga.

Pero hay más. Y ese más se centra en Rada, el personaje principal, y en su entorno.

invasión a los sudetes¿Qué necesita un hombre para dejarlo todo y tirarse de cabeza al vacío, a una muerte casi segura? ¿Qué detonante hace que Rada abandone su vida rutinaria de funcionario y decida colaborar con la clandestinidad? ¿Qué ata a un hombre a su silla si no es el miedo a perder lo que más quiere? ¿Qué sucede cuando esa pérdida llega? ¿Qué relación existe entre el miedo y la desesperanza? Las respuestas van surgiendo en la medida en que lees la novela.

La incertidumbre, la cobardía y el valor, los sentimientos de odio y venganza, la cadena de acción=reacción sacuden las páginas de este conmovedor libro.

Winder arranca a sus personajes su capa protectora, los deja desnudos ante el miedo, simplifica los hechos porque éstos se imponen (el escritor no ha tenido tiempo de pensar, de racionalizar, de enfriar los acontecimientos).

Los sucesos, en esos momentos, sólo dejaron dos caminos a seguir y ambos están recogidos en El deber: uno es la delación y la colaboración con el enemigo, el otro es  la lucha silenciosa, clandestina, que en la novela se traduce en una serie de atentados y sabotajes ferroviarios.

invasion bohemia moraviaEl autor, a pesar de ser judío, no hace distinciones entre razas. Cuando denuncia las persecuciones, los asesinatos en masa, la tortura, las desapariciones, la pérdida de la dignidad, no destaca que los primeros en caer al abismo fueron los judíos -como hacen la mayoría de los escritores que tocan este asunto.

No hay diferencias porque para el arconauta Ludwig Winder los judíos también eran checos y, por tanto, se trataba de una nación compartiendo  sufrimientos y  un mismo deseo: expulsar cuanto antes al invasor.

El deber narra el comienzo de la pesadilla que desencadena en Auschwitz, es la primera novela de Ludwig Winder que se edita en España y está publicada por la editorial Periférica.

firma gabriela4

1. Fotografía de Ludwig Winder.
2. Café Arco, Praga.
3. Fotografía de la invasión nazi a los Sudetes. (El acuerdo firmado en Múnich, en 1938, cedía esta región checa a Alemania).
4. Fotografía de la invasión nazi a Bohemia y Moravia, 1939.
5. Portada del libro EL DEBER, editorial Periférica.

ENLACES RELACIONADOS

Imre Kertész. “La última posada”.

1984. Película (adaptación cinematográfica de Orson Welles).

Berlín secreto (Franz Hessel).

El día eterno. Poemas (Georg Heym).

Releer a Rilke (Adam Zagajewski).

¿Por qué la guerra? (Albert Einstein y Sigmund Freud).

En la colonia penitenciaria (Franz Kafka).

Max Jacob. Poemas.


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