“¡Qué picor, qué cosquilleo! ¡Tengo piojos en el pelo!”

Mucho ojo con los piojos es un cuento que ofrece diversión a grandes y a pequeñitos. Es una historia que desdramatiza el hecho de que unos bichitos invadan la cabeza de los niños.

A la nuca de Leo ha llegado una familia de piojos que se comporta de manera muy parecida a la familia del protagonista del libro. En el cuento, los cáncanos se humanizan, pues  los piojos tienen gustos y costumbres parecidas a las del chico.

De esta manera, utilizando el recurso literario que presenta a los animales en situaciones similares a la de las personas, el autor enseña a sus pequeños lectores que los bichitos que pican son seres vivos que habitan en la naturaleza. En el cuento, los insectos juegan a la pelota, visitan la playa, están en los parques, gustan de las golosinas, bailan y cantan y se enamoran… Los piojos se visten cuando salen a la calle y se desnudan cuando se duchan.

Mucho ojo con los piojos enseña a los pequeños que no hay problema que no tenga una solución. El cuento también les señala la necesidad de acudir a los mayores en busca de ayuda. En el caso que nos ocupa, la madre de Leo es quien, con un frasco de champú y un peine, pone fin a las molestias ocasionadas por los incómodos insectos.

Mucho ojo con los piojos tiene un final abierto, pues los bichos huyen en busca de nuevas residencias. Y los niños quedan advertidos: ¡Hay que permanecer alerta ante un fuerte picor de cabeza!

La tipografía irregular, las ilustraciones de Jess Mikhail y el texto rimado son el complemento ideal para garantizar el éxito de Mucho ojo con los piojos, libro publicado por la editorial Bruño y recomendado para peques a partir de tres años.


Compártelo con tus amigos: