“…manaba miel de encinar.”

EL OSO TONTÍN

La nieve caía y caía y el oso Tontín dormía.
Soñaba con un panal que estaba en el encinar.
Soñaba que iba ligero andando por un camino
cuyos árboles mostraban,
en vez de flores y frutos,
turrones y mazapanes,
alfajores y cordiales.
Y como si fuera poca
esta exhibición de dulces,
por el río que Tontín soñaba
manaba miel de encinar.
El oso se relamía
y sus patas se movían.
¡Ay, Tontín, Tontín!,
que crees que llueve
azúcar del cielo.
Dormita oso goloso,
que largo será el invierno.

ENLACES RELACIONADOS

Imaginación. Un poema para un pequeño lector.

La ranita coronada.

Adivinanza para pequeños lectores. ¿Qué árbol describo hoy?

Adivina pequeño adivinador.


Compártelo con tus amigos: