Me gustan las palabras y todo lo que el tiempo hace con ellas.

Almas en sombras.

Abatida, con la cabeza gacha y los párpados rojos por no dormir, a todo dice que sí ahogando su llanto en una eterna mueca de aprobación. Vive atormentada porque la razón se le escapó un buen día, se marchó, huyó despavorida y la dejó a expensas de lo que un día fue...

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La guajira.

Ahora pasa las horas mirando por la ventana recordando los dorados maizales y los verdes platanales. El mundo que la rodea no le interesa, pero es feliz.

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En la cabeza de Bruno Schulz (Maxim Biller).

“El Shemá Israel es especialmente bonito. Será una lástima cuando ya no quede nadie para recitarlo”. Llega el miedo a la ciudad de Drogóbich de la mano de un falso Thomas Mann y el profesor judío Bruno Schulz decide escribir una carta al autor de LA MONTAÑA MÁGICA...

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Una historia crepuscular (Stefan Zweig).

Siempre que me siento a leer un libro de Zweig lo hago sabiendo que me adentro en un bosque tupido, que lo que leo a primera vista no es lo que realmente él quiere que yo sepa, que tengo que hurgar hasta llegar al alma del relato. Y encantada me presto al reto porque...

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La bailarina.

“Aquí tienes pequeña, para cuando estés triste”, le dijo dándole un beso en la frente, pero la niña no comprendió.

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La amante de los cuadros.

Le gustaba mirar y por eso se le habían vuelto redondos los ojos. Por culpa de su profesión se había acostumbrado a callar y a observar; su vida era motivo de intercambio y este hecho le había llevado a tomar una decisión: ya que ofrecía placer debía recibirlo en la...

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Hombre doliente. Dedicado a Bedrich Fritta.

Entrada trasera, Theresienstadt, Bedrich Fritta, 1941-1944. HOMBRE DOLIENTE Hombre de papel, hombre frágil que ardiste entre consignas al son que marcaban los tacos de las botas. Hombre doliente, tus huecos ojos veo y me derrumbo. Ya no tiendes la mano, no aspiras, no...

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Descanso.

La blanca espuma entra por lo que un día fueron mis oídos, mi nariz y mi boca. Como un trozo de madera me dejo llevar por la resaca; mis angustias, amores y miedos me acompañan. Nada quise dejar en la arena. No quise arriesgarme a que un ladrón, al robarme los arreos,...

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A las muchachas (Manuel Ascencio Segura).

Las niñas del poema de Ascencio me recuerdan el tapiz "El pelele" de Goya. El pelele era un juego muy popular en época del pintor, se jugaba durante el tiempo de carnaval y también en las fiestas de despedida de solteras. Era un juego pícaro que representaba el poder...

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