REFLEXIÓN ANTE EL ACUEDUCTO DE SEGOVIA

El tiempo envía su ejército de sombras contra los hombres. El tiempo se siente invencible y no acepta que el hombre sea héroe.

Pero el hombre, ese ser insatisfecho y mortal vestido con las lanas que sus abuelas les tejen, vence los cúmulos que sobre él se ciernen -la conciencia es su espada.

La historia, hija de hombres, nos convierte en héroes.

Fotografía del acueducto de Segovia, María Gabriela Díaz Gronlier.


Compártelo con tus amigos: