“La gnosis es una enseñanza cósmica que aspira a restituir dentro de cada uno la capacidad de vivir consciente e inteligentemente”.
Samuel Aun Weor

Sandrasalamandra es un libro emocionalmente intenso. La protagonista es como un jagüey cuyas barbas crecen y crecen sin poder alcanzar la tierra, que es el destino natural de las raíces aéreas.

Sandrasalamandra es cubana. Sandra representa el estado de ánimo de una gran mayoría de sus compatriotas, ya vivan en su lugar de origen o fuera de él. La psiquis que es sometida a una dictadura o al exilio sufre convulsiones de tal envergadura que sólo aquel que las padece puede aliviarlas, aunque no curarlas. Aliviarlas con la ayuda del amor propio, del pudor, de su fuerza de voluntad y del poder que otorga la supervivencia; es decir, la existencia sometida al peligro permanente. La víctima persigue no mostrar sus pústulas. La protagonista de las historias recogidas en este libro sobrevive a la frustración que la persigue.

Sandra se transmuta, muda. Pero el esfuerzo que esta tarea conlleva la va desgastando por dentro. La transmutación no es más que una estrategia para poder subsistir en los lugares que habita físicamente, porque, emocionalmente, Sandra es fiel a sus raíces, rellena el vacío con recuerdos que la fustigan. Cada historia de este libro tiene como protagonista a una Sandra aparentemente distinta. Pero todas las Sandras son una sola Sandra, que se desdobla en función de las circunstancias.

Los cuentos recogidos en Sandrasalamandra logran trasladar al lector la angustia que rige la vida de los cubanos. Sandra transmite su ansiedad al leyente. Sandra no puede establecer las directrices básicas de su vida a mediano y largo plazo. No puede, porque, al no poder exteriorizar lo que verdaderamente siente, los anhelos frustrados la van consumiendo por dentro y le impiden adaptarse.

La frustración es un sentimiento invisible y demoledor que horada el alma como el cáncer agujerea el cuerpo. Hay que ser muy fuerte para resistir. Pero Sandrasalamandra se resiste al poder de la inconformidad. Ella piensa que su Yo se quebraría si lo cede todo. Ella cree que se diluiría en infusiones de yerbas extrañas y, entonces, se quedaría sin nada -verdadera razón de su inadaptación-. Sandra abdica sólo por necesidad. Cede lo justo y, así, mantiene vivo lo que considera suyo.

Sonia Bravo Utrera juega con la cábala. La autora nos indica en el índice que el uno pertenece a la experiencia en soledad, que el tres son las visiones y el cinco los purgatorios. En cuanto al nueve, son nueve las historias que trenzan la cuerda de su existencia. Nos dice Raúl Flores en relación a los arcanos mayores: “Los números 1 al 9 representan lo que una persona o entidad parece ser a los ojos de otras personas o del mundo, son los números de la individualidad y la personalidad”.

Sandra -las Sandras- consigue mantener vivas estas cualidades -individualidad y personalidad- en los dos ámbitos en los que transcurre su vida: en la Cuba castradora y en el exilio. Y lo hace sirviéndose de los recursos de la ironía, la retrospectiva y el juego de voces. Sandra cuenta y cuenta Sonia. Ambas juegan al pimpón y se muestran avaras con los signos de puntuación y, en ocasiones, casamenteras con las frases, ofreciendo destellos de la conciencia mediante palabras corridas. Pongo un ejemplo: “(…) SandratuprofesorademarxismoyaenMiami explicando hace siglos lo que fue el terror rojo(…)”

Sandrasalamandra está publicado por Betania en español e inglés. Es una edición bilingüe. El libro comienza con una introducción instructiva y amena. En ella se informa al lector de donde le viene al cubano su linaje.

En el preámbulo, escribe Sonia que sus compatriotas tienen: “un modo de ver y asumir la vida, una forma de hablar, un modo de pensar de altos vuelos al calor de una universidad tricentenaria y, ¿por qué no?, un modo también de danzar con los ojos y la cintura”. Habla de historia, de ritos africanos, de dogmas cristianos, de chinos poseedores de sabores insólitos y de judíos y árabes que “vendían bueno, bonito y barato”. Revela las claves del mestizaje cubano.

Sandrasalamandra nos dice que el conocimiento que tenemos de nosotros mismos es el recurso más valioso que poseemos para hacer frente a la adversidad.


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