TRAS EL HOROLOGIUM

«… Y marcando la senda recorrida
van midiendo los años de la vida».

Colección Marotsy, portada de Felipe Juan (En Amazon).

Mi amiga, de alma inquieta y sensible, ha encontrado en los versos rimados el arpa que necesita para contarle al lector aquello que la seduce o la preocupa, aquello que la lleva, como casamentera, a enlazar tiempo e impresiones. En Tras el Horologium, Margarita Otero Solloso enriquece con sus experiencias los temas existenciales con los que construye un mundo de razón y de fantasía.

Tras el Horologium es minutero que marca las edades del tiempo: en el poemario, el amor que se entrega, el amor que espera —el soñado— y el que llega, besa y luego vuela permanecen a lo largo de las páginas.

El amor en su poesía es manto extendido sobre la familia, sobre la amistad, sobre el latido enamorado y sobre… ¡la soledad! Y es el afecto que nos debemos a nosotros mismos; sobre todo cuando los años hacen que el desencanto culebree las ocasiones de asombro —el hombre es toro sorteando al indomable destino: intenta con fruslerías cegar el rostro de la muerte.

El libro que hoy reseño es espejo de una forma de mirar, de secretos que, si los escuchamos con atención, se parecen a los nuestros. Hay melancolía, hay dulzura, hay ironía, incluso hay humor. Hay… ¡hasta silencios! —esencia de la vida— en la poesía, de palabra cálida y musical, de Margarita Otero Solloso.

Tras el Horologium reúne sesenta y seis poemas que han sido ilustrados, en blanco y negro, por el dibujante canario Antonio Cerpa y que no en pocos casos incluyen códigos Qr, lo que nos permite escuchar a la autora cuando, por ejemplo, expresa:

y seguir,
caminando a solas,
en pos de un espejismo. 

*

SE ME AMONTONAN
(De Tras el Horologium).

ENLACES RELACIONADOS

«Frente a frente» (Margarita Otero Solloso).

Cuaderno de rimas (Manuel Díaz Martínez).

Manuel Díaz Martínez. Poemas.

Fantasía para Gabriela (Manuel Díaz Martínez).

Sandrasalamandra. Cuentos (Sonia Bravo Utrera).

Ellas y yo (Elizabeth Hernández Alvarado).

La punzada del guajiro. Cuentos (Belkys Rodríguez).

Una azotea para Alejandro (A. González Croissier).


Compártelo con tus amigos: