UNA HISTORIA CREPUSCULAR

«… voy a contarte una historia adecuada para esta hora y que, a decir verdad, sólo ama al silencio…»

Siempre que me siento a leer un libro de Stefan Zweig lo hago sabiendo que me adentro en un bosque tupido, que lo que leo a primera vista no es lo que realmente él quiere que yo sepa, que tengo que hurgar hasta llegar al alma del relato. Y encantada me presto al reto porque sé que saldré recompensada.

La novela que aquí presento comienza cuando el narrador decide contar una historia a alguien que está con él. Cae la noche y el cambio de luz y las horas muertas… crean la atmósfera que lo incitará a hablar. Así empieza Una historia crepuscular, cuya trama acontece en un solo escenario.

Estamos en Escocia, en un castillo condal. Es verano y la dueña del castillo ha invitado a un grupo de amigos a pasar la época estival allí. Entre los invitados se encuentran las tres primas y Bob, el hermano de la propietaria y protagonista de Una historia crepuscular.

¡Pobre joven que desconoce que ese verano marcará todos los años de su vida! Nunca más su corazón latirá igual, pues Zweig, que desea que su protagonista sienta qué es la pasión, hace que viva a ciegas su primer amor —literalmente a ciegas; el joven no sabe quién es la mujer que lo inicia, no sabe quién lo lleva, beso a beso, a ese viaje a su interior donde las emociones lo queman. La encargada de seducirlo, como una aromática flor, le deja su fragancia y, al adentrarse en la oscuridad de la noche, se lleva con ella cualquier información que la delate.

«…Tan cerca está el rostro del suyo que él no puede ver los rasgos. Y no se atreve a mirarlos, porque un doloroso escalofrío recorre su cuerpo y le obliga a cerrar los ojos y a abandonarse sin resistencia como botín a esos labios ardientes; vacilante, inseguro como una pregunta, sus brazos acogen, entonces, a la desconocida figura, y ebrio de repente, estrecha el cuerpo extraño contra sí…».

¡Pobre muchacho que descubre que aquello que lo enloqueció era mágico y que la magia dura… sólo un instante!, porque en Una historia crepuscular, el adolescente inglés termina descubriendo la verdad, descubriendo que la realidad nada tiene que ver con sus delirantes sueños. Y en el instante en que esto sucede, la pasión cae bajo los dictados de la razón y él se vuelve un hombre.

Una historia crepuscular es un poema en prosa. Y está publicado por la editorial Acantilado.

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