“Si me pinto de un color alegre, seguro que me pongo contenta”.

La protagonista de esta sencilla y didáctica historia tiene una opinión de sí misma muy pobre. Grisela no se valora, y esa es la razón de su tristeza.

La ratoncita gris, que responde al nombre del cuento, un día decide cambiar su situación. Pero las decisiones que toma no dan resultado hasta que sucede algo que la hace comprender que le felicidad es un estado de ánimo que hay que trabajar desde el interior.

Grisela es un cuento que cuenta a los niños pequeños cuánto se gana cuando uno se acepta a sí mismo. La roedora tendrá que lidiar con varios personajes que, al no reconocerla, la ridiculizarán. Pero, como siempre hay quien echa una pata, uno de sus compañeros la ayudará en su proceso de reconocimiento.

Y así es como le toca a Grisela enseñar a los peques el valor de la amistad y los beneficios que se obtienen cuando se ayuda de forma desinteresada.

Sobre papeles blanquitos como la nieve van apareciendo animales vestidos con viva paleta. Todos, incluso aquellos que en un comienzo se reían de ella, ayudarán a Grisela a comprender su personalidad. De esta manera tan sencilla se explica a los niños el significado de la autoestima.

El libro está editado en tapas duras, tiene muy buena letra y un formato muy manejable. Grisela ha sido publicado por Kalandraka y está recomendado para niños menores de seis años.

 

 


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